lunes, 10 de febrero de 2014

El rescate del habemus patata,una espinita clavada en el corazón y la estrategia de hacerse la sueca (Patatas Hasselback)




Tengo que reconocer que llevaba tiempo con una espinita clavada en el corazón .Si ,si, como te lo digo. Publicando recetas varias , algunas de ellas dedicadas a elementos procedentes del mundo vegetal :hortalizas,verduras, cucurbitáceas,bulbos...  y ¡nada! la querida patata esperando su merecido post y ¡mira que se lo debía!
Primero porque este tubérculo amigo lo vale por si mismo y segundo porque tenía un compromiso moral  a causa de una desfeita ocurrida en mi blog hace unos meses.Un misterio misterioso de internet o tal vez que una menda (que es un poco despistada) hizo un click indebido y la lió parda.
Como consecuencia un post desapareció por completo de la faz de la virtualidad.
El post desparecido lo publiqué la Primavera pasada días después de la proclamación del actual Papa (el Papa Paco) y claro, el titulo del post lo tenia en bandeja :Habemus patata se llamaba.

Te diré que sin embargo dicho post no estaba dedicado al  pontífice argentino sino a un caballero al que aprecio mucho. Dedicado a el y a la  entrañable y agradecida patata de toda la vida que tantas alegrías nos da y que resulta un manjar de dioses en su contundente sencillez .
Hablando de patatas hay que decir que la patata gallega es de las mejores del mundo y si ya es de Lugo pues ni te cuento. De Lugo también es el caballero al que iba  dedicado el post desaparecido y tal caballero responde al nombre de Trifón Caldereta ,reside en Iron Mountain y es el trovador del Val Miñor . De pluma certera y sarcástica  a la par que tierna te conquista cuando lo lees y también cuando lo escuchas. Es un caballero al que le gustan la cocina, la buena pitanza y ... los mandilines. Vuelvo a dedicarle este post porque me apetece y porque la receta que incluyo en esta ocasión se que le gustó mucho cuando la cató sentado en mi cocina al calor de la lareira en plan slow que es como se deben hacer estas cosas.
Ya puesta te diré que en aquel post tambiéno confesé públicamente mi afición al mandilín no solo como actitud culinaria sino como prenda  inspiradora que me gusta lucir cuando revoloteo entre fogones. Con aquel post estrene un precioso mandilín  y no pienso resistirme a volver a subir su imagen pegadito a una buena fuente de patatas a la lucense que era la receta que te presentaba entonces (me vas a permitir que hoy varíe un poco el asunto por aquello de refrescar un poco la cosa).
Un mandilín con sus puntillas blanco y chocolate confeccionado artesanalmente con todo mimo y detalle por el equipo de Mari Mandiles  quienes se encargan desde ese día de hacerme mis mandilines personalizados . ¿ No las conoces ? Pues si le das importancia a estos asuntos de la indumentaria culinaria ¡no sabes lo que te pierdes!  
En fin que motivos sobrados tengo para recuperar casi totalmente  el post dedicado a la patata de mi corazón y ¡eso es lo que voy a hacer!.
Si te soy sincera me gusta tanto la patata que le doy el mayor de los protagonismos auncuando sea solo parte de una receta o figure cómo acompañamiento o guarnición  .
Seguro que notaras mi descarada predilección por ella si continuas leyendo este post. ¡Se me ve el plumero muchísimo! 
Verdaderamente son tantas posibilidades las que nos ofrece la patata que nunca le estaremos lo suficientemente agradecidos. ¡Mira que hay formas de prepararla! Repasemos unas cuantas, así para entretenernos y tal:

   Patatas a la lucense



Las patatas a la lucense  ,una especie de parmentier con su picadillo de carnes y aceitunas delicioso ,delicioso.   




 Una versión personal de las patatas a la lucense es este  pastel de patata y  castañas con costra de castañas de la que estoy muy satisfecha, lo confieso.

                   
Tan satisfecha estoy que esta receta (junto a la original de las patatas a la lucense)  la voy a incluir en mi próximo post para resarcir a la patata y hacerle el debido homenaje (en breve, brevísimo) con un doblete. ¡No te lo pierdas!




  Cachelos y punto. Acompañando a un pescado asado o a la brasa por ejemplo a unas exquisitas sardinas o unas plateadas caballas ¡Que te voy a contar!
      Panaderas al horno con su huevo escalfado delicia ¡Ay ese crujiente como es!
Cachelos con ajo confitado.
Nada tan simple y delicioso


Cachelos con foie micuit. Este mix galaico galo del que me declaro adicta desde que meu pai Javier ( un buen día decidió combinar estos dos elementos y se quedo feliz)  me lo dio a probar   ¡es una maravilla!


   
¡Ay la patata frita con un par de huevos caseros y unos chorizos gallegos ! Sobran los comentarios .



Al vapor como compañía ideal de un exquisito pescado también vaporizado con sus jugos propios y añadidos. ¡Ahins!


 Guisada con guisantes y unos huevos duros reconforta el ánimo y alegra las papilas.


En el ragout de carne para mi lo mejor del asunto ,te lo digo

 
 A la gallega con un buen bacalao o con pulpo .La combinación patata   y  una ajada bien hecha ¡no es de este mundo!

Patatas y carne a o caldeiro.
 ¡Espectáculo patatil total!


Las patatas a lo pobre con esa cebollita pochada y ese tono dorado provocador...


Patatas a la importancia. Plato clásico de cocina monacal porque ya se sabe que el clero en cuestión de papatoria sabe una barbaridad (en general )y especialmente sobre la preparación de deliciosos platos con elementos sencillísimos y muy económicos.

            Patatas arrugadas pequeñitas para guarnición de asados ¡te las comes como uvas!
  Patatas a la francesa .Riquísimas con su mantequilla , sus hierbas provenzales  y su pimienta recién  molida.
 



 Delicia deliciosa la tortilla de patatas (no me gusta llamarle española porque la considero ya no internacional sino intergaláctica ) Con capacidad mas que sobrada para conquistar a habitantes de otros mundos dado el poder adictivo que provoca en quienes la catan. 


Un clásico delicioso ,el puré de patata guarnición perfecta para millones de platos




           
            Y ,como no, parte imprescindible de un buen cocido o un lacón con grelos que se precie es una buena patata ¡cambia la vida!




¡Un no parar lo de la patata! Podría seguir con más y más recetas con el tubérculo prodigioso como protagonista y ,como te dije, lo haré en otro post o en varios para compensar mi falta de sensibilidad para con el .
Te lo digo de verdad ,llevaba meses con la espinita y no me estaba haciendo la sueca a pesar de lo que pueda pensar la patata de mi (bueno ,un poco si que me lo hacía) .Pero no soy la única que practica estrategia  tan recomendable de vez en cuando...es más, la patata también se hace la sueca de vez en cuando .Tengo pruebas . No tienes mas que leer la receta que  hoy te presento  para comprobarlo .
Leerla y ¡prepararla! porque te harán la ola si o si cuando te presentes en la mesa con una buena fuente de patatas Hasselback.
Estas patatas resultan un acompañamiento perfecto para carnes, aves, verduras a la plancha o asadas al horno  a la brasa. Deliciosas también con un variado de salsas y confitados .Con una salsa de queso o queso crema simplemente preferidos está para ponerle un piso o mejor dos. En fin, deja volar tu imaginación y ¡disfruta!
Es una receta sabrosa,  sencilla y multiusos, con una bonita presentación  y super económica ¡No se le puede pedir más!


        Las patatas a la sueca o patatas Hasselback

 


Precalienta el horno a 200ºC. Lava bien las patatas (tamaño grandecito) que asarás con piel y haz en cada una de ellas unos cortes  de 3 o 4 milímetros sin llegar a la base (ten paciencia y hazlo despacio )Vale la pena y no lleva tanto tiempo. Así cuando estén asadas presentaran un aspecto como este. 
¡ Menudo libro comestible  !



Coloca las patatas en una bandeja de horno ligeramente aceitado y ponles un poquito de  ajo  y tomillo fresco  bien picados en  cada uno de los cortes .También añade a cada corte unos taquitos de jamón o bacón muy picado y con alegría espolvorea cada patata con un poco de queso rallado (opcional) y un  garbanzo de mantequilla. Para finalizar ,un chorrito de aceite , sal gorda  y pimienta negra  molida al gusto.
Hornea las patatas bajando la temperatura del horno a 180º  alrededor de 40 -50 minutos (recurso aguja para comprobación es perfecto)  y ¡listas para disfrutar una barbaridad!. No dudes en hacer variaciones en la receta cambiando el tomillo por romero , orégano e incluso chile en polvo . ¡En la variación está el gusto! Siempre estarán sabrosísimas.



Una versión galaica de la patata a la sueca que hago con frecuencia es también exquisita. Basta con  sustituir la mantequilla por manteca de cerdo ,eliminar el queso rallado y cambiar el jamón por un buen chorizo picado. Pimentón en lugar de pimienta ,un poquito de laurel bien picado  y  al horno con ellas ¡Absolutamente pecaminosas!

Oye, ¡parece que ya me siento mejor! y la patata que no se queje que la he jaleado ¡a todo lo queda! pero como diría la de la bata blanca : ¡viva el refuerzo positivo que eleva la autoestima ! Pues con este post la patata ha recibido una dosis extra ...  Además  ,francamente ,lo de las espinitas clavadas en el corazón es de lo mas desasosegante.Como dice la canción  ¨ Suave que me estas matando...¨
Si, si suave pero un sin vivir  que no compensa nada.  Eso si ,la canción es preciosa. ¿ Conoces esta versión? ¡Me encanta!



                        ¡Hasta pronto amig@ !